El viernes 20 de febrero, por la tarde, en la Basílica Vaticana, el cardenal Mauro Gambetti inauguró el nuevo Vía Crucis realizado para conmemorar los 400 años de la dedicación de San Pedro (1626–2026). La obra, confiada al artista suizo Manuel Andreas Dürr, es el resultado de un concurso internacional convocado por la Fabbrica di San Pietro y contó con la participación de artistas de todo el mundo antes de la elección unánime del autor ganador.
Las catorce telas, expuestas a lo largo de la nave central durante el tiempo de Cuaresma, dialogan con el espacio, la luz y la memoria figurativa de la Basílica. Entrar en San Pedro y “encontrarse con el nuevo Vía Crucis… significa medirse con una presencia plena”, subraya el texto de presentación, destacando la claridad de las figuras y la solidez compositiva de las estaciones que acompañan el camino de los fieles.
La inauguración oficial de las obras tuvo lugar a las 15:00 y estuvo acompañada por el canto de los miembros de la Cappella Giulia y por los saludos institucionales del cardenal Mauro Gambetti, Arcipreste de la Basílica y Presidente de la Fabbrica di San Pietro, de monseñor Orazio Pepe, Secretario de la Fabbrica di San Pietro, y del artista Manuel Andreas Dürr. El purpurado explicó que «a través de esta obra podemos rezar, siguiendo las huellas de Jesús, para caminar con Él hacia la Resurrección», invitando a vivir una experiencia de oración y contemplación en el corazón de la Basílica.
A las 16:00 se celebró el solemne Vía Crucis, presidido por el cardenal Gambetti, en una Basílica llena de fieles y peregrinos.
El Vía Crucis permanecerá visible durante todo el tiempo cuaresmal y estará acompañado por celebraciones y momentos litúrgicos dirigidos a los peregrinos y fieles que visiten San Pedro con motivo del IV Centenario de la Dedicación.