Oficina de Comunicación Institucional FSP

En la tarde del viernes 16 de enero, en el interior de la Basílica de San Pedro, se celebró en forma privada el rito de la selladura de la Puerta Santa, abierta con ocasión del Jubileo ordinario de 2025. La celebración fue presidida por Su Eminencia el Cardenal Mauro Gambetti, Arcipreste de la Basílica, en presencia del Maestro de las Celebraciones Litúrgicas Pontificias, el Arzobispo Diego Giovanni Ravelli. El rito fue guiado por el Maestro de Ceremonias Pontificio, Monseñor Massimiliano Matteo Boiardi.

Durante la breve oración inicial, el Cardenal encomendó al Señor a los numerosos peregrinos que, a lo largo del Año Santo, atravesaron la Puerta Santa, invocando para cada uno perseverancia en la fe y comunión con el Sucesor de Pedro.


El rito de la selladura

Los sampietrini de la Fábrica de San Pedro construyeron el muro interior que selló la Puerta Santa, utilizando aproximadamente 3.200 ladrillos. En el interior del muro se colocó una capsa de bronce, realizada especialmente para la ocasión, que lleva los escudos del Papa Francisco, quien abrió el Jubileo, y del Papa León XIV, quien lo cerró solemnemente.


En su interior se depositaron:

  • la llave de la Puerta Santa;
  • un contenedor metálico con el pergamino que certifica la apertura y el cierre de la Puerta Santa;
  • dos medallas del primer año del pontificado del Papa León XIV;
  • una medalla del último año del pontificado del Papa Francisco;
  • otras medallas conmemorativas de los diez años transcurridos entre el Jubileo de la Misericordia de 2016 y el de 2025;
  • una medalla de la Sede Vacante 2025.

La caja fue luego introducida en un contenedor de plomo, soldado y sellado. El Cardenal Arcipreste y el Maestro de las Celebraciones Litúrgicas Pontificias colocaron simbólicamente los dos primeros ladrillos, dando inicio a la fase final de la selladura. El rito concluyó con el rezo del Padrenuestro y la bendición final.